
Lo cierto es que Tron tuvo un discreto éxito en taquillas (a pesar de que yo recuerdo que funcionó bien). Recuerdo ir a verla al único cine Vistarama de la ciudad. Esas pantallas gigantes curvas, mas estrechas por el centro y anchas en sus extremos. La experiencia fue mágica y en el momento de las motos de luz te veías inmerso de tal modo que casi parecía una película 3D. Guardo un entrañable recuerdo de ese momento, casi salto del asiento de emoción.
Yo y mis amigos salimos contentos del cine y desde entonces esta película tiene un lugar especial en nuestros corazones. Independientemente de su calidad como tal.
Con los años la cinta ha adquirido un estatus de culto que era fácil de imaginar en aquel momento.
Al mismo tiempo, la película ha ido resultando más kicth y extraña con el paso de los años. Su argumento ya era difícil entonces, pues trataba de ordenadores, bytes, usuarios, memorias y programas. Algo que a los adolescentes como yo nos resultaba familiar gracias a los primeros ordenadores caseros que algunos ya teníamos o aspirábamos ha tener. Pero para la gran mayoría de público debió ser un sin sentido argumental. Así que para muchos jóvenes entender algo de su argumento era como ser participe de un imaginario selecto club, donde el resto de gente no tenía cabida.

(por cierto vi esta hace poco y la verdad es que Jeff Bridges me parece casi hecho por ordenador, será porque la versión digital de este actor en Tron Legacy es fantástica).

Los primeros vídeo juegos y las máquinas recreativas estaban de moda en el momento del estreno y los jóvenes, si nos acercábamos a la informática, era gracias a estos juegos.
La historia no es complicada, pero la forma de explicarlo es diferente, porque el contexto si es complicado:
Flynn es un programador de vídeo juegos y ha creado un puñado de ellos. Encom es una empresa del sector que se apodera ilegalmente de ellos y los comercializa sin permiso. Flynn sabe que en algún lugar del sistema informático de Encom deben quedar registros que podrían servir de prueba ante la ley, así que decide hackear el sistema para encontrarlo.
Al mismo tiempo, ese sistema informático esta controlado por el CCP (control Central de Programas, MCP en inglés), un sistema con la capacidad de aprender y que adquiere conciencia de si mismo. El CCP tomará el control del sistema y controlará y someterá a todos los programas que corren por él.
Dillinger es el responsable de Encom y el que mantiene contacto con el CCP. A través de él, el CCP descubre la intromisión de un nuevo programa llamado Tron, creado por uno de los trabajadores de la casa y que es totalmente independiente. Este programa será bloqueado y apresado por el CCP.

Se plantea así dos mundos paralelos, el informático y el mundo real, el de los usuarios (o Programadores). Imaginate sentado ante tu ordenador intentando eliminar un virus o algún otro programa malicioso que se haya apoderado de tu Windows y al mismo tiempo, hacer lo mismo desde dentro de tu máquina.
La película necesitaba de nuevos efectos digitales para plasmar la diferencia entre un mundo y otro y lo consiguieron. A pesar de que ver este filme en un televisor convencional resulte hoy en día como poner un vídeo juego lleno de colorines. Esos efectos fueron sorprendentes en su momento, pero hoy sus diseños digitales se ven con una simpleza de serie barata de dibujos. Para los nuevos espectadores de esta aventura electrónica será difícil de ver, lo entiendo. Muchas películas no aguantan el paso de del tiempo, a nivel de efectos al menos.
FIN DE IMPRESIÓN