jueves, 9 de julio de 2015

JOHN CARTER

El presupuesto que los estudios Disney invirtieron en John Carter(2012) fue enorme y eso se nota en la producción de la película. Una grandilocuente y encantadora aventura épica que de haberse estrenado en los ochenta hoy sería un gran clásico. Pero después de todo el dinero que la productora inyectó en el film no debieron quedar recursos para invertir en la promoción de tan ambiciosa epopeya. Ya que tratándose de un universo y personajes nuevos para la inmensa mayoría, era necesario una inversión en marketing que no llegó nunca (o eso es lo que pienso, pues la película se estreno sin que la mayoría nos diéramos ni cuenta).
Fuese por el motivo que fuese la película resultó un fracaso comercial y la verdad es que es una pena. Pues muchas otras peores han triunfado y otras iguales también. Así que es evidente que el trabajo realizado en John Carter merecía más reconocimiento, al menos del público.


La película cuenta una aventura a través de mundos paralelos, la Tierra y Marte. Donde se cumplen las formulas románticas más utilizadas en el cine desde que este existe. Princesas, civilizaciones, mundos en peligro y salvadores dispuestos a triunfar. Todo esto aderezado con unos espectaculares efectos visuales, gran vestuario, personajes atractivos y un derroche de elegante imaginación. John Carter no es tan diferente de "La Guerra de Las Galaxias"(1977) como parece.  Y es sobretodo una propuesta muy similar a "El Destino De Jupiter"(2015), que es de parecida factura pero, en mi opinión, mucho menos encantadora.


Se trata de una adaptación de una obra de Edgar Rice. El personaje fue bastante popular en Estados Unidos sobretodo, del mismo modo que lo fueron otros personajes como Flash Gordon o Buck Rogers.
Resumen:
"Narra la historia de un veterano de guerra, el ex militar Capitán John Carter, quien inexplicablemente es transportado hasta Marte donde, pese a su reticencia, se verá inmerso en un conflicto de proporciones épicas con los habitantes del planeta, entre los que se encuentran Tars Tarkas y la cautivante Princesa Dejah Thoris. En un mundo al borde del colapso, Carter redescubrirá su humanidad al advertir que la supervivencia de Barsoom y su gente está en sus manos."


La cuestión es que esta película es una de aquellas aventuras clásicas que representa más el espíritu de los 80 que el de hoy en día. Por ese motivo puede resultar falto de acción y vértigo, pero no falto de belleza visual y romanticismo. Se trata de un mero entretenimiento, sin pretensiones. Las únicas pretensiones están centradas en cumplir con sus efectos visuales y lo consigue (gracias al enorme presupuesto del que disfrutó, pero que al mismo tiempo es su talón de aquiles y la convierte en un fracaso comercial).



John Carter deberá tomar parte no sólo en el conflicto político que enfrenta a dos poderosas castas por el control del planeta, si no también se enfrentará con una una raza superior que desde tiempos imemoriables intervienen en la historia y el futuro de los planetas. Raza que maneja este conflicto desde el anonimato. Esta raza (por llamarles de algún modo) es capaz de moverse en el espacio-tiempo y pasar de un lugar a otro de la galaxia y de un lugar a otro en el tiempo. Es con uno de los amuletos que utiliza esta raza para viajar con lo que Carter, de forma casual, llega hasta Marte.

Desde el vestuario hasta las naves que sobrevuelan Marte son bellos ejemplos de diseño. El pueblo de Tars Tarkas es original y atractivo, al igual que los diferentes pueblos y reyes que se enfrentan en la contienda. Así que puedo decir que cuando me sumerjo en su mundo, puedo disfrutar de igual modo que cuando lo hago con "La Guerra de las Galaxias". Sin más pretensiones que disfrutar con la aventura y unas imágenes bellas. Ya que John Carter recupera ese cine aventurero y simple, pero bien hecho, que tanto nos fascinó en el pasado y que muchos añoramos de vez en cuando. Cansados de exageradas producciones con una aún más exagerada aceleración en sus imágenes y en su ritmo. Como si el espectador no pudiera tener descanso alguno. Y es que las historias, aunque simples, han pasado a segundo termino. Y el vértigo visual (mucho más simple aún) al primero.
Dejémonos seducir por John Carter, con su sencilla historia de princesas y mundos en peligro, y héroes que rompen el status quo impuesto. Disfrutemos de sus bellas imágenes y de su romanticismo.


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