lunes, 4 de enero de 2016

EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA

Aún guardo en mi memoria el trailer que emitían en televisión, la frase era "Vuelve el héroe". En algún documental o algún programa de cine de la época explicaron que Steven Spielberg (su director) pretendía hacer un homenaje al cine de aventuras de su infancia y a sus héroes. El malo muy malo y la chica en peligro que es salvada en el último instante...
Lo cierto es que aquella imagen del trailer de, lo que me pareció un vaquero a caballo, no me atrajo en aquel momento. Así que durante casi un año ignoré ese estreno, pasé de la película. Por suerte duraban tanto en cartelera que tenías tiempo de sobra para repensar las cosas y cambiar de opinión. Un día de verano, de esos que uno se aburre hasta lo indecible, decidí ir al cine y ante la falta de interés de la cartelera en ese momento no me quedó otra que elegir esta película, que cumplía ya un año desde su estreno y ahí seguía.



Disfruté de tal manera que regresé a verla a la semana siguiente y tiempo después arrastré a mi hermano para que me acompañara una tercera vez. De hecho casi me obsesioné, pues incluso me compré el juego de fotogramas que solían mostrar en los escaparates de los cines entonces (que aún conservo), también compré el álbum con la banda sonora y hasta tiempo después encontré la novela, una adaptación del guión escrita por un tal Campbell Black que no conocía nadie. Era muy habitual que apareciesen este tipo de libros de todas las películas.
Recuerdo que luego llegó Blade Runner y de este modo Harrison Ford se convirtió en mi actor preferido.


Desde la música, el acertado casting o la fotografía del filme eran para quitarse el sombrero. La mezcla de aventuras, acción, tesoros de civilizaciones perdidas y fantasía resultaba muy seductora para mi. Ademas nos presentaba a Indiana Jones, el héroe que no juega a serlo, pero que al final se arriesga y triunfa, aunque en ocasiones sea más por suerte que por mérito propio, o lo que es lo mismo: el anti-héroe.




Ambientada en las proximidades de la segunda guerra mundial, con la Alemania nazi y a Hitler obsesionado por encontrar poderes sobrenaturales que le ayuden a someter el mundo, todo ese poder está personificado en el arca de la alianza.El objeto y las leyendas y misticismo que le rodean envuelven la aventura en un halo de magia muy atractivo.



La película cuenta con momentos míticos. Como el enfrentamiento de Indiana contra un Sigh, que al final resuelve de forma cómica y más rápida de lo esperado. Ese momento fue el resultado de una broma del actor. Cansado de repetir la escena en la que vencía al gigante guerrero después de una agotadora lucha. A Steven Spielberg le hizo tanta gracia que dio por buena la toma.
También esta la escena de la bola de piedra, recurrida infinidad de veces cuando se muestran imágenes de este filme o la persecución en camión o el famoso episodio con las serpientes...etc.




Mención especial tiene la escena de la sala de mapas, donde Indiana descubre la ubicación del Arca y que me parece realmente hermosa, gracias también a un momento musical único. Ya que la banda sonora adquiere en ese momento proporciones épicas. Para mi es una de las mejores bandas sonoras de todos los tiempos y uno de los mejores trabajos de John Williams (más aqui).







Si analizamos con detenimiento su guión caeremos en la cuenta de que el personaje de Indiana Jones, no cumple ningún cometido útil en la película. Ya que sin él, los acontecimientos hubiesen terminado del mismo modo. Algo que hace más gracia que otra cosa y que no parce ir en contra del filme. De este modo, el anti-héroe es completo, inútil en su esfuerzo, o así lo quiero ver yo. Aunque no estoy seguro de que Spielberg lo hiciera a posta.






Su éxito de crítica y de público generó un par de secuelas más, menos acertadas según algunos, aunque igualmente divertidas. Yo las prefiero por el mismo orden en el que aparecieron, la mejor la primera. Un desastre la cuarta entrega, que no está a la altura y que contiene algunos momentos horribles, nunca debió hacerse.






Una gran película, un ejemplo de cine comercial bien hecho, con una ambientación e iluminación exquisita. En general a nivel artístico y en su parte técnica es perfecta. Tan sólo algunos efectos en las escenas finales resultan complicados de ver hoy en día, ya que los efectos especiales de la época no están ya a la altura de las espectativas actuales. Por lo demás un gran obra de arte.



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